12/9/09

Unión bajo un cielo límpido y un mar sereno




Honduras y sus hermanos


Cuando era muy chico, - tenía 8 o 9 años – papa nos había comprado conel fruto de muchos meses de ahorro, unas enciclopedias hermosísimas,hechas en papel brillante, satinado, de hojas nobles y pesadas,impresas a todo color, en el auge del “Off-Set” y de una calidad deimpresión y fotografía fuera de lo común.
Eran de las ediciones “ESPASA-CALPE” impresos en España, si mal norecuerdo, pero muy, muy completas.
Papa tenía esas cosas con relación a la cultura de su familia: Cuandono eran colecciones de libros, eran colecciones de discos de músicaclásica, que el compraba a través de “Selecciones del Reader’sDigest”, donde salía un disquito de plástico que había que pegar en elformulario y enviarlo.
Así ya desde chico empecé a amar la música clásica, conocía lassinfonías y las sonatas de oído ni bien empezaban y me sabía lahistoria de los grandes músicos.
Una de las emociones más grandes que tuve en mi vida fue – aquí enFrancia – cuando visite la tumba de Frédéric CHOPIN, en el cementeriode Pêre Lachaisse, aquí en Paris.
Pero volviendo al tema de la enciclopedia.
Solo estábamos autorizados a consultarla en el living de casa,sentados alrededor de la mesa de época que ornaba la gran sala, yluego de habernos lavado las manos por lo menos diez minutos.
Cada vez que abríamos las enciclopedias un olor a tinta nueva, aprolijidad, a papel sano, inundaba nuestros sentidos.
Mama nos había enseñado a amar los libros porque según ella los librosnos amaban.Los unos no éramos nada sin los otros, y viceversa.
Con mi hermana, más que leer, adorábamos ver las figuras, laprolijidad de las reproducciones de las grandes pinturas y lasestatuas.
Hasta que descubrimos unas páginas donde estaban todas las banderasdel mundo.
Era una colección de colores indescriptible, ya que estaban una allado de la otra llenando al menos dos o tres páginas y cada una teníasu belleza.
Había banderas que hablaban de luchas, de trabajo, de ideologías profundas.
Las había muy complejas, con mucha simbología, cargadas de colores,donde había que hacer un curso para saber qué era lo querepresentaban.
Pronto vimos la nuestra, la bandera argentina.
La versión civil es linda, celeste y blanco, color del cielo, y delmar… Pero la de guerra, con ese sol soberbio en el medio como sinuestro país fuese el ombligo del mundo, - o al menos se creyera –sería una maldición que aun nos acompaña en nuestra prepotenciamundialmente conocida.
Debíamos ser uno de los pocos países del mundo tan acostumbrados a labipolaridad de nuestros gobiernos fatídicamente interrumpidos cada dospor tres por golpes de estado, que tenía dos banderas : Una de paz y otra de guerra.
Nos pusimos con mi hermana a elegir la bandera más linda del mundo…
No recuerdo hoy que bandera eligió mi hermana.
Pero si me acuerdo que bandera elegí yo.
Era una tímida bandera, azul y blanca como la Argentina, pero con cinco estrellitas puestas primorosamente sobre la franja media,blanca.
La bandera de HONDURAS.
Yo envidié sanamente a ese país, porque me dije – en mi pensamiento de chico – la bandera de ellos tiene luz, que son las estrellas, pero no es una luz “soberbia” como la del sol Argentino, pretendiendo iluminara todo el mundo y único.
La luz de la bandera de HONDURAS está dada por cinco estrellas, - como para que si alguna tiene problemas las otras cuatro le ayuden y siguen iluminando – me decía.
Más tarde me entere de que la bandera de HONDURAS refleja mucho másque eso.
Representa los cinco estados centroamericanos, que antes estaban unidos y que – separándose por cuestiones políticas y económicas –siguen juntos en la bandera Hondureña, con la esperanza de que algún día puedan volver a estar juntos.
Son estrellas simétricas, iguales, todas tienen el mismo valor, no hayuna que sea más grande que la otra, lo que significa, en la humildad ysabiduría del pueblo, que no hay un país más importante que el otro yque unidos se llegara más lejos.
Lo más sabio de esa bandera es la presencia de las cinco estrellas aundespués de haberse disuelto la unión.
El pueblo Hondureño sigue firme, a través de su símbolo patrio con la idea de que hace falta unidad.
Ahora, veamos…:
¿Cual es la finalidad de una bandera?
Identificar, dividir, separar ejércitos, corrientes políticas,representar una ideología.
Yo pienso que pocas veces en la historia de la humanidad, una ideología moderna, nacida de un golpe de estado, se halla perfectamente representada con un símbolo ya existente.
La bandera de HONDURAS es demasiado hermosa como para pretender que un hondureño lleve otra en sus manos.
Representa fielmente los sentimientos de la Resistencia que son los del pueblo hondureño.Unión bajo un cielo límpido, y un mar sereno.
Si antes la merecían, ahora – con los esfuerzos realizados – van a merecerla más que nunca.Se vio que el pueblo catracho le hizo honor a su bandera, la única, la autentica, la de la unión.
Sin símbolos de lucha.

Los golpistas y su arrogancia




LA FALSA ARROGANCIA DE LOS GOLPISTAS


Oscar Amaya Armijo


Esta oligarquía pordiosera es arrogante, ve con desprecio a la inmensa mayoría de los hondureños, tal como lo hace con sus obreros en los centros de explotación. No quiere reparar en la repulsa de la que es objeto diariamente. Entierra la cabeza como el avestruz. Se autoengaña pensando en que los hondureños viven una paz definitiva. Este desprecio a las acciones multitudinarias de la resistencia lo pagará caro la oligarquía, más temprano que tarde. Su arrogancia se revertirá como un bumerang.


Creen que la aparente calma que se vive en los interregnos del accionar del pueblo, se debe al éxito de la aventura golpista. Pero cuan equivocados están. En realidad, aunque no lo quieran aceptar, en Honduras existe paz por que la resistencia así lo ha querido. La violencia existente es generada por los golpistas. Antes del golpe, lo que existía era un intenso debate público, sobre el destino de la pétrea constitución que nos desgobierna. Pero ellos, trogloditas opuestos a todo cambio, abandonaron el debate, la vía electorera de acceso al poder, y lo tomaron mediante la violencia de las armas, utilizando el ejército como brazo de asalto.


Ahora, contrario a lo que piensan algunos, los espacios para resolver la crisis por la vía pacifica continúan achicándose. Los golpistas jamás han manifestado una mínima muestra de acercamiento a la resistencia, a sabiendas de que este movimiento, cuando asuma otras formas de lucha, que no sean las movilizaciones, arrasará con todo obstáculo que se interponga, entonces la oligarquía perderá lo que guarda con celo: sus inmensas ganancias, obtenidas mediante la explotación del trabajo ajeno.


La presión hacia los golpistas por mantenerse en el poder es externa, se lo exigen las alianzas políticas con los sectores de ultraderecha del continente americano, pero también existe una fuerte dosis de ignorancia política como para analizar la coyuntura y buscar salidas negociadas a la crisis. Esto explica su engreimiento insulso. Ellos creen que han ganado la batalla; se sienten eufóricos, y seguros de que tienen la razón.


Pero este espejismo no les permite apreciar con pragmatismo el creciente protagonismo de la resistencia, el que ya amenaza con desbordarse en la medida en que se acercan las elecciones previstas para el 29 de noviembre. Es cierto que la resistencia, no por engreimiento si no que por táctica, tampoco admite acercamiento con los golpistas, lo que genera, también, el cierre a los escenarios de negociación política y pacífica, como anhelan aún muchos hondureños, en la creencia de que la tiranía golpista caerá por desgaste en el corto plazo. Otro foco del que se vale la oligarquía para mantener aquel engreimiento de clase, radica en que la resistencia aún no desarrolla, se supone también que por razones tácticas, un contundente bloqueo a la producción de bienes materiales y de servicios, de tal forma, que se agote el avituallamiento del poder económico y militar.


La oligarquía, por lo que se aprecia, cayó en la trampa de la resistencia: imponerle la lucha pacífica. Las cañoneras y fusiles del ejército oligárquico se han acallado, por el momento. Esta táctica, aplicada con inteligencia, como es lógico, ha permitido a la resistencia acumular fuerzas democráticas, populares y revolucionarias, logrando, consecuentemente, el aislamiento nacional e internacional de los golpistas. Ahora bien, ante un virtual agotamiento de estas formas de lucha política y pacifica, ¿Se tienen previstas nuevas formas y escenarios de lucha para derrotar definitivamente ese engreimiento que hoy falsamente exhiben las clases dominantes? La respuesta la brindará, por supuesto, en el corto plazo, el desenvolvimiento de la dinámica propia de la lucha social.

11/9/09

Los golpistas buscan descabezar la resistencia



La estrategia del grupo golpista es la descabezar la resistencia. Es así que se suceden asesinatos miesteriosos y detenciones utilizando, en este último caso, las leyes que utilizan para amedrentar el pueblo en resistencia. Para el pueblo hondureño está claro que nadie debe obediencia a un gobierno usurpador, mientras las cosas regresen a su cauce natural dirigentes populares están siendo detenidos y acusados sobre la base de la fantasía del gobierno usurpador. Así en este momento se esta llevando a cabo una audiencia en el Juzgado de la Ceiba, Atlántida, en contra de miembros de la Resistencia de esa ciudad.


Ayer a las 3:30 de la tarde fue capturado el profesor Rene Chávez, a quien se le acusa de 4 delitos: sedición, manifestación ilícita, daños y amenazas a muerte. De estos mismos cargos están acusados:Alba Cano, Presidenta de FECOPALA, Franklin Padilla, Dirigente Magisterial y Coordinador General de la Resistencia en La Ceiba, Evis Bonilla, Maestro. OFRANEH informa que tienen conocimiento que existen otras 6 personas demandadas.


En los alrededores del Juzgado se encuentran muchos miembros de la resistencia en solidaridad con el profesor Rene Chávez y pendientes de los resultados de la audiencia. OFRANEH hace un llamado al equipo de abogados de la Resistencia para diseñar una estrategia de defensa de todas aquellas personas que en estos momentos son llevadas a juicio y para los que vendrán.


Fuente: Mirian Miranda, dirigente popular y miembro del Frente Nacional de Resistencia.


¡Nos tienen miedo, porque no tenemos miedo!!!
FIAN HONDURAS (Food First Information & Action Network)
Organización Internacional de Derechos Humanos por el Derecho a Alimentarse
Comunicado de Prensa
FIAN condena muerte de campesinos del Valle del Aguán Melvin Enrique Larios Cruz afiliado a la Empresa Asociativa Campesina “Unión Catracha” del Movimiento Campesino del Aguán (MCA), y su acompañante Oscar José Rodríguez Valdés fueron ultimados el día 10 de septiembre a las 6:30 a.m. por desconocidos en la aldea Honduras Aguán, Municipio de Trujillo.
La acción criminal a criterio de la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) se debe al acoso al que han sido sometidos desde hace más de 10 los campesinos asentados en el antiguo Centro Regional de Entrenamiento Militar (CREM) por los terratenientes que apoyados en maniobras legales se habían apropiado de esas tierras en el gobierno de Rafael Callejas.
Bajo el actual régimen de facto se vuelve especialmente delicada la situación de las más de 600 familias que se encuentran en la comunidad Guadalupe Carney ya que las intimidaciones son directas por parte de los terratenientes particularmente de aquellos que están vinculados a la policía nacional. En este sentido el pasado mes de julio la Misión Internacional de Derechos Humanos integrada por diversas organizaciones, hizo un llamamiento a las autoridades nacionales y a los órganos internacionales de protección de derechos humanos, en particular a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que adoptasen todas las medidas necesarias para la protección de la integridad de las personas ahí asentadas.
En tal sentido, FIAN Honduras condena la pérdida irreparable de Melvin Enrique Larios Cruz y Oscar José Rodríguez Valdés e insta a los órganos judiciales para que de manera inmediata investiguen los hechos y se castigue a los autores materiales e intelectuales del crimen.
Tegucigalpa MDC.10 de septiembre de 2009
Gilberto Ríos
Secretario Ejecutivo

10/9/09

La Constituyente es la base del diálogo





El sr. Custodio cree que existe una epidemia de amnesia entre el pueblo hondureño. Todos nos hemos quedado helados al ver, oír y leer cómo el sr. Comisionado de los DDHH se olvidó completamente de su rol institucional y tomó partido a favor de los golpistas. Ahora, que las Naciones Unidas comunica que no apoyará las elecciones en Honduras, porque no hay condiciones y la UE se expresa en los mismos términos, don Ramón Custodio "aboga por el diálogo", pero se le olvida que, desgraciadamente, él mismo se ha descalificado y su llamado actualmente no tiene ningún valor.


El golpe de Estado, el irrespeto a los derechos humanos, la ruptura del orden Constitucional son acciones realizadas por el grupo al que defiende y pertenece don Ramón.


La mayoría de la gente de la resistencia nunca ha formado parte de la oligarquía, no tiene parientes colocados en el cuerpo diplomático ni jamás se ha valido de su posición para evadir la justicia. Y es precisamente eso lo que ahora le da respaldo moral a la resistencia para pedir la apertura de una Constituyente.


Diálogo puede haber, cuando las condiciones estén dadas para ello, con la ruptura del orden constitucional y con una dictadura represora producto del golpe de estado la apertura del diálogo es casi imposible.


No habiendo condiciones para elecciones limpias y con los tres poderes del Estado unidos en su tarea golpista, el pueblo hondureño dice firmemente: no al golpe de Estado, sí a una nueva Constituyente, ahí pueden comenzar las pruebas del diálogo.


BRUSELAS, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea está dispuesta a adoptar nuevas sanciones contra Honduras si no se encuentra una salida pacífica a la actual situación política, una medida que incluye a los miembros del Gobierno de facto que pretendan bloquear los avances hacia una solución negociada basada en el llamado Acuerdo de San José.

Los 27 ministros de Asuntos Exteriores de la Unión aprobarán sin debate previo la decisión sobre el país centroamericano el próximo lunes 14 de septiembre, durante el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores (CAGRE) que se celebrará en Bruselas.

Los ministros expresarán su "profunda preocupación" por la crisis política en Honduras y la "actual violación" del orden constitucional, reiterarán su apoyo a la Organización de Estados Americanos (OEA) y la mediación de su presidente, Óscar Arias.

También pedirán a todos los actores implicados, en particular al Gobierno 'de facto' trabajar en el Acuerdo de San José para encontrar "con rapidez" una solución "negociada y pacífica", sobre todo de cara a las elecciones del próximo noviembre.

Asimismo, la UE reclamará a todas las partes implicadas y a las instituciones hondureñas abstenerse de cualquier tipo de violencia o actividad que pueda incitar a la misma.
En este sentido, mostrará su preocupación por las denuncias de violaciones de los derechos en el país, entre ellas las amenazas a los defensores de los derechos humanos, las detenciones arbitrarias y la represión de manifestantes pacíficos.

Los Estados miembros continuarán restringiendo los contactos políticos con el Gobierno 'de facto', los pagos con cargo al presupuesto comunitario seguirán congelados y la cooperación al desarrollo suspendida de forma que se mantendrá sólo el apoyo a la sociedad civil y la asistencia humanitaria.




Don Ramón Custodio aboga por el diálogo para resolver crisis hondureña



" Si los ciudadanos acuden masivamente a las urnas a votar, estaremos salvando la democracia y el destino del pueblo hondureño "El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos", Ramón Custodio, hizo un llamado a los miembros de la Resistencia y a los demás sectores de la sociedad hondureña, para que recurran al diálogo, ya que la solución a la crisis, en el país, no depende de estarnos apedreando sino de entendernos y platicar como personas civilizadas.



“Estarnos apedreando los unos a los otros no es la solución, entendernos y platicar como personas civilizadas, es parte de la solución”, dijo el funcionario.De acuerdo al "ombudsman" hondureño, para resolver y superar la crisis, es necesario entrar en un proceso basado en la integración nacional, en la conciliación nacional y ahora en la reconciliación nacional. Agregó, que los hondureños tenemos que aprender a vivir con lo que tenemos, con la "Constitución de la República, nuestras leyes y nuestras instituciones".





Custodio pidió mayor responsabilidad a los dirigentes políticos que aspiran a los diferentes cargos de elección popular, a los que manejan la economía nacional y a los que dirigen las políticas de desarrollo, para tener en el país una sociedad más justa, con menos pobres, con más comida, más techo y más trabajo.





Un aspecto importante en la defensa de los pobres de Honduras es, según Custodio, que haya salud, para que no tengamos niños desnutridos; mejor calidad de la educación, para salir de la ignorancia en que nos tienen metidos los dirigentes magisteriales y una minoría del sector magisterial.Custodio abogó también por aumentar la capacitación de las personas, para que tengan mayores oportunidades, más dignidad en el trabajo y con vivienda digna, todo esto con el propósito que haya igualdad de oportunidades entre los hondureños.“Usted tiene que tener políticas pro pobres y hay que diseñarlas en un Plan Nacional de desarrollo”, señaló.





Insistió, en que la solución de la crisis en Honduras no pasa por estarnos apedreando los unos a los otros, sino que el camino más viable, que es el diálogo, en donde podamos entendernos y platicar como personas civilizadas.El defensor de los derechos humanos no comparte la idea de algunos sectores que consideran que el proceso electoral en Honduras va a ser fraudulento.“Yo no diría que vamos a un proceso fraudulento sino que vamos a un proceso que será tan limpio como nosotros los hondureños garanticemos que sea limpio”, indicó.Según Custodio, “si los ciudadanos acuden masivamente a las urnas a votar, estaremos salvando la democracia y el destino del pueblo hondureño”.

8/9/09

Otra misión más constata las violaciones de los derechos humanos en Honduras

COMUNICADO DE PRENSA
31 de agosto de 2009

La misión conjunta de la Asociación Americana de Juristas (AAJ), la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (IADL‐AIJD), el National Lawyers Guild (NLG) y la Asociación Internacional Contra la Tortura (AICT) concluyó una misión de observación sobre la situación de crisis por la que atraviesa Honduras del 26 al 30 de agosto de 2009 y se reunió con funcionarios públicos, diplomáticos y representantes de diversos sectores y movimientos sociales.
La misión concluye que en Honduras se rompió el Estado de Derecho y el orden institucional el 28 de junio de 2009, a raíz de lo cual se cometen serias y sistemáticas violaciones a derechos fundamentales y los derechos humanos, tales como el derecho a la vida, la integridad física, la libre expresión y asociación, la salud y el trabajo, en violación a la Carta de las Naciones Unidas, el Pacto de Derechos Políticos y Civiles, el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Carta Democrática Interamericana y otros instrumentos y pactos internacionales.

Asimismo, la misión recibió denuncias del uso excesivo de la fuerza por la policía nacional y las fuerzas armadas contra la población que se manifiesta en oposición al golpe de estado, el gobierno de facto y a favor del retorno del presidente Manuel Zelaya Rosales, el restablecimiento del Estado de Derecho y la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

La Misión recibió testimonio de hostigamiento y trato cruel y degradante a las mujeres que han ejercido su derecho a la libre expresión al disentir contra el golpe.Se recibió testimonio de trato abusivo de menores e inclusive detención de niños por fuerzas de seguridad, en violación a la Convención Internacional de los Derechos del Niño.La misión rendirá conclusiones preliminares en los próximos días y posteriormente elaborará un informe detallado de su gestión.
Integraron la misión: Vanessa Ramos (presidenta de la AAJ Continental y miembro del buró de IADL), Arturo Fournier Facio (AAJ‐ Costa Rica), Emily Yozell (NLG y AAJ‐Costa Rica), Gustavo Cabrera Vega (AAJ‐Costa Rica y Coordinador Latinoamericano del Servicio de Paz y Justicia en América Latina), Lucy Rodríguez (NLG), Kevin Breslin (NLG) y Roger Wareham (AICT).

Bajo un golpe de Estado no puede haber elecciones libres









NO HAY CONDICIONES MÍNIMAS PARA LA CELEBRACIÓN DE ELECCIONES LIBRES EN HONDURAS




Observatorio Internacional sobre la situación de Derechos Humanos en Honduras



Comunicado No. 1







El Observatorio Internacional sobre la situación de Derechos Humanos en Honduras manifiesta que en este país no hay condiciones mínimas para celebrar elecciones libres, en particular por las graves violaciones de derechos humanos cometidas como consecuencia del golpe de Estado. Dado este panorama, sostenemos que no existe una garantía que todos y todas las hondureñas podrán ejercer sus derechos políticos en forma segura y sin intervenciones ilegítimas.




Desde el pasado 1 de septiembre inició oficialmente el período de campaña en Honduras con miras a la celebración de las elecciones nacionales el próximo 29 de Noviembre. Este período inicia en el marco de la existencia de un golpe de Estado que ocurrió el 28 de junio anterior cuando las Fuerzas Armadas hondureñas en connivencia con otros órganos estatales decidieron expatriar violentamente al Presidente Manuel Zelaya Rosales y romper el orden constitucional en este país.




Este hecho fue condenado en forma unánime por la comunidad internacional y tuvo como una de sus consecuencias que el día 4 de julio del 2009 la Organización de Estados Americanos aplicara el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana y suspendiera al Estado de Honduras en el ejercicio de sus derechos de participación dentro de la organización. Actualmente el gobierno de facto del señor Micheletti se encuentra aislado políticamente.




En este contexto de ilegalidad no es posible llevar a cabo elecciones libres. No sólo porque las mismas se convocan por un gobierno ilegítimo sino porque no existen otras garantías indispensables para el ejercicio de los derechos políticos por parte de la población. De acuerdo con el artículo 3 de la Carta Democrática Interamericana “son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales”.




La Comisión Interamericana ha señalado que el sistema democrático y la vigencia del Estado de derecho son cruciales para la efectiva protección de los derechos humanos y que, en contraposición, la plena garantía de los derechos humanos no es posible sin el reconocimiento efectivo e irrestricto de los derechos políticos. Por su parte, la Corte Interamericana en la Opinión Consultiva 8 señaló que “en una sociedad democrática los derechos y libertades inherentes a la persona, sus garantías y el Estado de derecho constituyen una tríada, cada uno de cuyos componentes se define, completa y adquiere sentido en función de los otros”.




En Honduras no se respetan ni garantizan los derechos humanos de un sector de la población. Tal y como fue constatado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hay “un patrón de uso desproporcionado de la fuerza pública, detenciones arbitrarias, y control de la información dirigido a limitar la participación política de un sector de la ciudadanía, que tuvo como consecuencia la muerte de por lo menos cuatro personas, decenas de heridos, miles de detenciones arbitrarias, cierre temporal de canales de televisión y amenazas y agresiones a periodistas.”




Por su parte, el Relator Especial sobre Libertad de Opinión y Expresión de Naciones Unidas afirmó “que en Honduras no existe la libertad de expresión para comentar los hechos de cada día ni para criticar a las autoridades de facto, ni para condenar el golpe de estado”, a su vez cuestionó en su informe la legitimitad de “una campaña electoral con un régimen de facto en el que no existen garantías plenas para el ejercicio de la libertad de organización y expresión, en el que no existe el derecho a la información y en el que no se sabe quién ejerce realmente el poder”.




En Honduras tampoco están funcionando adecuadamente las garantías de protección de los derechos. Ni la Corte Suprema de Justicia ni el Ministerio Público están cumpliendo con su mandato constitucional, sus actuaciones no sólo han respaldado y fortalecido al gobierno de facto sino que además se ha dejado a un sector de la población sin acceso a ningún tipo de protección judicial.




Por otra parte, es evidente que el gobierno de facto organiza estas elecciones como mecanismo para legitimar sus actuaciones, y así garantizar la impunidad por los delitos políticos y violaciones de derechos humanos comentidos tras del golpe de Estado. La estrategia de este gobierno es obtener más tiempo, consolidarse en el poder y seguir obstruyendo el Acuerdo de San José con miras a lograr que la comunidad internacional reconozca los resultados de las elecciones en noviembre.




Así, la única forma de obligar al gobierno de facto a regresar a la mesa de diálogo es mediante el mensaje unánime de la comunidad internacional señalando que no reconocerán los resultados de dicho proceso electoral.




En este sentido, el Observatorio Internacional sobre la situación de derechos humanos en Honduras celebra la posición expresada públicamente por los países de la UNASUR, y más recientemente por el gobierno de los Estados Unidos de América, en cuanto a que no reconocerán los resultados de las elecciones que están siendo convocadas por el gobierno de facto.




A la vez, hacemos un llamado vehemente al resto de la comunidad internacional, en particular a la Unión Europea para que envíen un mensaje claro de rechazo a estas elecciones y se tomen las medidas pacíficas que sean necesarias para restablecer el orden constitucional en Honduras.
El Observatorio Internacional sobre la situación de derechos humanos en Honduras es un esfuerzo conjunto de varias organizaciones de derechos humanos de América y Europa que surge como resultado de la visita celebrada por una Misión Internacional de verificación y debido a la necesidad de realizar un monitoreo y denuncia permanente sobre las violaciones de derechos humanos que ocurren como consecuencia del golpe de Estado en dicho país.

Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH)



Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)



Iniciativa de Copenhaguen para Centroamérica y México (CIFCA)



FIAN Internacional



Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo(PIDHDD)Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES-Colombia)



Suedwind-Austria



IBIS - Dinamarca



Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (IDHUCA-El Salvador)



Asociación Pro Derechos Humanos de Perú (APRODEH)



Instituto de Estudios Políticos sobre América Latina y África (IEPALA-España)



Coordinadora Nacional de Derechos Humanos de Perú Servicio Paz y Justicia



(SERPAJ-Uruguay)



Alianza Social Continental Enlazando Alternativas Solidaridad Mundial-Belgica

7/9/09

El golpe de Estado visto por el padre Melo

No existen salidas ideales a la crisis generada por el golpe de Estado.
Y no las hay, porque cualquiera que sea la salida inmediata,
se topará con un país sin institucionalidad.
Las instituciones hondureñas están en la mayor de sus precariedades.
El modelo bipartidista ha colapsado.
La mejor de las salidas debe ir más allá de negociaciones
entre los sectores golpistas y los sectores que fueron golpeados.

Ismael Moreno



El domingo 28 de junio algo extraño esperábamos. Con golpe o sin golpe ese día estaba pleno de presagios. Se celebraba la llamada “consulta” o “encuesta ciudadana”, provocadora de tantas discordias y controversias. Nadie tenía certezas de los disturbios que podían suscitarse entre “cuartistas urnas” y “contra cuartistas urnas”, pero el ambiente estaba listo y crispado para que algo extraordinario ocurriera. Todo mundo, sin necesidad de tener datos, temía que algo extraordinario sucedería. No por premoniciones sobrenaturales. Bastaba la semana anterior, repleta de sobresaltos y de decisiones políticas abruptas. El golpe fue como el acto final de una azarosa y agitada semana política.

“LAS COSAS SE NOS HAN IDO DE LAS MANOS”
Mi siempre amiga periodista, Sandra Maribel Sánchez, me despertó con la noticia: “¡Levantate que este país se está hundiendo!”. Esa noche había tenido un sueño ligero, sobresaltado. No se me quitaba de la mente la imagen final que vi en la cadena nacional a la que aquella noche de sábado había convocado el Presidente de la República: el embajador gringo saliendo literalmente a la carrera del salón de la conferencia de prensa. ¿Por qué salió corriendo? ¿Para que no lo entrevistaran? ¿Y por qué evitaba a toda costa una entrevista? No perdí esa imagen, y la preocupación se me cruzó por la cabeza, pero no quise ponerle cuidado. La asocié con la llamada que recibí de un político del país: “Agradezco la propuesta que nos hace para que nos sentemos a dialogar. Pero le voy a ser sincero: creo que su propuesta ya no puede ser escuchada, las cosas ya se nos han ido de las manos”. Esa carrera del embajador si fue para mí una premonición, el presagio de que algo raro, quizá terrible, estaba por suceder.

Al acostarme, dejé el teléfono listo para responder. Fue entonces cuando Sandra Maribel me dio la noticia: “Están sacando a Mel de su casa, le están dando golpe de Estado”. De inmediato regresó a mi mente la imagen de unas horas antes: el embajador corriendo.

Encendí la radio en una emisora de la capital y quedé estupefacto cuando escuché al presentador del noticiero que decía, “No, aquí no está pasando nada. Todo está normal. Es cierto que dicen que la residencia del Presidente está acordonada, pero ése es asunto de políticos. A nosotros eso no nos debe preocupar. Mantengamos la calma, no nos dejemos llevar por noticias sensacionalistas, tengamos un domingo tranquilo”.

¿TAPAREMOS EL GOLPE CON SILENCIO?

No lo pude soportar. Llamé a mis contactos, y en efecto, ya el Presidente estaba en el aeropuerto. Sintonicé nuestra Radio Progreso, y estaba en su programación ordinaria con música regional mexicana. Llamé a Karla y a otros compañeros de la Radio y del ERIC y nos fuimos corriendo a la radio. Nos sentamos ante el micrófono. ¿Y qué decimos? Para ese día la radio tenía programado cubrir la encuesta ciudadana dispuesta por el gobierno de Zelaya. Teníamos una entrevista en exclusiva con el Ministro de Gobernación, Víctor Meza. Una “entrevista explosiva”, me había dicho el compañero periodista Félix Molina. La entrevista la teníamos grabada, pero con el notición del golpe, apenas reprodujimos la referencia que este funcionario, ya para ese momento escondido, hacía sobre la propuesta de diálogo que dos días antes el ERIC y Radio Progreso habíamos entregado a los diferentes líderes políticos del país, pero que, como me dijo el político con quien conversé en la víspera del golpe, ya la suerte estaba echada.
Cuando comenzamos a dar la información y hacíamos contactos con la capital, los estruendos de unos aviones en el espacio aéreo, nos estremecieron. Nos daban una señal cabal de que algo serio y peligroso se nos estaba viniendo encima. Y lo dijimos al micrófono: “Lo que ocurrió esta madrugada se llama golpe de Estado”. De inmediato nos llamaron de Tegucigalpa: “Acaban de decir que a quien diga que es un golpe, le cierran el espacio”. ¿Lo seguimos diciendo? Seguiríamos porque no podíamos tapar el golpe con silencio. Logramos comunicarnos con otros medios, y a través de ellos, dimos la noticia de que Mel Zelaya estaba en pijama en San José.
Reprodujimos las primeras declaraciones de Zelaya, dramáticas, de angustia. ¿Y si eso le hicieron al Presidente, qué no harán con nosotros, pensé, mientras miraba a mis compañeros y compañeras de la radio, todos jovencitos, entusiastas que sólo saben de golpes de Estado por lo que han leído en los libros de historia?

ROBERTO MICHELETTI: UN ADICTO AL PODER

En la incertidumbre uno tiende a agrandar los peligros, pero lo que estaba ocurriendo no era para tener mucha calma. La figura de Roberto Micheletti -tan conocido en El Progreso- se erguía como un monstruo salido de una laguna negra. Si aquello era un golpe de Estado, el nuevo titular del Ejecutivo no podía ser otro que él. Porque un golpe de Estado era el único recurso que le quedaba para alzarse con el cargo que ansió con desesperación a lo largo de tres décadas de vida.
Ser Presidente de la República fue la enfermedad de Micheletti, una obsesión. Era un adicto a la Presidencia de la República. Con Zelaya logró llegar a Presidente del Congreso, lo que en Honduras casi equivale a ser Presidente de la República. Pero al adicto le faltaban más dosis de poder. Logró violar la Constitución, que prohíbe que un Presidente del Congreso aspire a la candidatura a la Presidencia. Y cuando creía que tenía todo listo en la bolsa, en las elecciones primarias de noviembre de 2008, sus propios correligionarios liberales le dieron la espalda. Aquel día su cara desencajada lo traicionaba. Ver a Micheletti la noche en que fue derrotado en las elecciones internas era como ver a un drogadicto empedernido en medio de un grave síndrome de abstinencia. El golpe de Estado era la única vía que le quedaba. Los empresarios anti-zelayistas -sobre todo, anti-chavistas- lo sabían y lo supieron aprovechar. Los gringos militaristas lo sabían y lo supieron aprovechar. Su propia esposa lo sabía y, con ansias extremas de figurar, le dio el último empujoncito.

COMO 30 AÑOS ATRÁS

Micheletti es de nuestra ciudad, de El Progreso, y nuestras historias personales e institucionales están cruzadas de desavenencias, conflictos, altercados, amenazas, sospechas, acusaciones y desconfianzas. Ya lo había dicho en un círculo extremadamente cerrado, unos cuatro años atrás: “No voy a estar en paz hasta c… en esa radio de m…”. Ya a esas primeras horas de la mañana su nombre revoloteaba por todos lados, como el seguro Presidente del gobierno de facto. ¿Cómo tener calma en la radio? Treinta años exactos atrás, los militares golpistas la habían cerrado y así, fuera del aire, estuvo por cuatro meses. Y ahora, tres décadas después, estábamos allí, transmitiendo la noticia de otro golpe de Estado, desde la radio que estaba en la mira de quien estaba listo para sentarse en la silla de la que habían expulsado a Zelaya.

A las diez de la mañana del domingo del golpe nos llegó la noticia de que habían capturado a la canciller Patricia Rodas, amiga de toda la vida, y a quien he criticado duramente en mis análisis y reflexiones. Contaban que la capturaron junto a algunos embajadores. De inmediato llegó un emisario: “¡Ya vienen por la radio! ¡Los militares tienen rodeada la radio!”. Sin saber cómo, me sentí empujado por mis compañeros. Literalmente me llevaban, abrimos el portón que da a la calle y vi a un contingente de militares y a un tumulto de gente que gritaba en defensa de la radio. Me siguieron empujando y me montaron en un vehículo que me llevó lejos de la escena de las amenazas y del verde olivo. A las once de la mañana los militares penetraron en la radio. Mientras afuera la gente buscaba entrar para hacerle frente a los militares, éstos obligaban a Karla, Peraza, Tavito, Rommel, Joksan, Iolani, Gerardo y los demás a apagar los equipos a punta de ametralladora. Era tanta la presión de la gente en las afueras que los militares comenzaron a cambiar de color, nerviosos. Si en ese momento la gente derribaba el portón, habría allí un enfrentamiento que dejaría mucha sangre derramada. El equipo de la radio entró en acción. Salió a la calle, habló con la gente y logró convencerla para que dejaran salir a los militares.

SEREMOS LA VOZ DE LA GENTE

Esa tarde, nos sentamos a decidir. ¿Qué hacemos? Apenas tuvimos los primeros intercambios, lo teníamos muy claro: Somos radio, somos voz. Si no tenemos voz, ya no somos radio. Vamos a defender la voz de la radio porque somos la voz de la gente que no la tiene. Y abrimos Radio Progreso en la madrugada del lunes 29 de junio. Y desde entonces no hemos parado de transmitir. Los toques de queda limitaron nuestros horarios. Y sobre todo, la seguridad de los compañeros y compañeras que exponían sus vidas desde el micrófono. Transmitimos de 6 de la mañana a 8 de la noche, reduciendo la programación cinco horas. Nuestra transmisión ordinaria comienza a las 4 de la madrugada y cierra a las 11 de la noche.
Desde el 29 de junio hasta el día en que usted lee este texto, hemos organizado diariamente una transmisión especial, cubriendo la calle y la noticia desde el propio lugar de los acontecimientos. Nuestros reporteros han recibido gases lacrimógenos, han tenido que salir corriendo ante la persecución militar, han recibido amenazas, anónimos con insultos, han caminado por los cerros del departamento de El Paraíso para cubrir la noticia desde la frontera con Nicaragua. Hemos estado presentes en los diálogos de San José y en Managua, cubriendo la voz directa del Presidente desterrado. Hemos abierto micrófono para entrevistar a campesinos, campesinas, economistas, poetas, escritores, feministas, sociólogos, historiadores, religiosos de Honduras y de toda América Latina.

NO HAY GOLPE QUE POR SOLIDARIDAD NO VENGA

Hemos experimentado en carne propia la solidaridad y descubrimos en la experiencia propia la realidad de lo que tantas veces hemos formulado como redes de solidaridad y de comunicación. La Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) y la red de Radialistas Apasionados han estado pegados a nuestra programación, y por esa relación en red, centenares de radios en nuestro continente han transmitido la realidad del país. Hemos recibido críticas feroces de los sectores frontalmente golpistas, quienes se afanan en meternos en el saco de los “melistas”. Y los melistas se alegran porque con la radio se sienten más fuertes.
Salirse de esta polarización extrema ha sido la labor de Radio Progreso. Pero ambos polos tratan de jalarnos hacia sus extremos. Las críticas más sordas y crueles no son tanto las que vienen de los golpistas -vergüenza sería para nosotros si no las recibiéramos-, sino las que proceden de sectores que agazapados en sus liturgias y en sus bien acomodados cargos religiosos se asustan de que una emisora que debía ser “católica” esté tan metida en “la política”. Se esfuerzan en tomar distancia y en ratificar que somos un sector marginal de la Iglesia. Dicen que la Iglesia, la verdadera, está con la palabra del Cardenal, la pronunciada el 4 de julio y repetida hasta la saciedad en cadenas nacionales impuestas por el régimen de facto. Las radios católicas guardaron silencio y siguieron con bondadosas y sentimentales predicaciones, acompañadas de cánticos de peces y nubes, lágrimas y glorias. Las radios católicas dejaron sola a Radio Progreso. Unirse a ella era salpicarse del pecado de la política, aunque la política golpista salpicó a fondo a nuestra jerarquía.

Pero la solidaridad latinoamericana y caribeña y la de las comunidades y organizaciones sociales suplió con creces la ausencia y el silencio de nuestra amada Iglesia local y nacional. Jamás hemos experimentado tanta cercanía y comunión de tanta gente amiga y solidaria, como la experimentada en estos días aciagos del golpe de Estado. No hay mal que por bien no venga, no hay golpe michelettista que por lucha y solidaridad no venga, decimos en nuestras bromas de pasillos y en los breves descansos que tenemos en esta radio, que tanta vida a borbotones nos regala.

SECUESTRO Y DESTIERRO

Lo que ya sabemos: el 28 de junio en la madrugada, un contingente militar irrumpió en el domicilio del Presidente Zelaya y, tras doblegar a su guardia de seguridad, lo obligó a salir a punta de ametralladoras y amenazas. Lo subieron en un vehículo que lo trasladó a la base aérea, y de allí a un avión que lo dejó en San José, Costa Rica. El día del secuestro y destierro, se realizaría una consulta o encuesta ciudadana para recoger el parecer de la población sobre si el Congreso debía aprobar o no una Cuarta Urna en las elecciones generales de noviembre. En esa urna se consultaría a la población si quería o no reformar la Constitución. La víspera, el Presidente y su gabinete, convocaron a una conferencia con la participación del cuerpo diplomático para presentar a los observadores internacionales que estarían en los principales centros de votación a lo largo del territorio nacional.


EL CONTEXTO INMEDIATO:URGE UN DIÁLOGO

El miércoles 24 de junio, el Presidente destituyó al General Romeo Vásquez como Comandante del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, tras la negativa de éste a cumplir con la orden de que el ejército trasladara las urnas a las diversas mesas receptoras del país. Simultáneamente, aceptó la renuncia del Ministro de Defensa, el abogado Edmundo Orellana, quien la presentó con los mismos argumentos: respetar la sentencia de los órganos de justicia, que declararon ilegal la Cuarta Urna. Los comandantes del ejército, de la naval y de la fuerza aérea interpusieron su renuncia en solidaridad con su comandante mayor.
En los días siguientes al golpe, se hizo circular un documento proveniente de los ámbitos en que se mueven los parlamentarios. En él se sostiene que ese día 24 se puso en marcha en el Congreso el plan para inhabilitar al Presidente mediante moción que presentaría un diputado demócratacristiano con el argumento de la incapacidad mental de Zelaya para gobernar el país. Sin embargo, y de acuerdo a fuentes surgidas del propio sector bipartidista, al menos unos 20 diputados liberales se retiraron de la sesión negándose a apoyar la iniciativa de Carlos Flores Facussé de que su hija, Lizzie Flores, fuera electa como Presidenta del Congreso Nacional. Esto imposibilitó el quórum de las tres cuartas partes de los votos para la inhabilitación del Presidente de la República

El jueves 25, Zelaya convocó a las organizaciones populares, y acuerpado por ellas, se dirigió a la base aérea para recoger las urnas electorales con el fin de repartirlas por el país. El 26 el ERIC (Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación) de los Jesuitas en Honduras y Radio Progreso hicieron entrega a diversos representantes de los polos en conflicto una propuesta de diálogo urgente, con la mediación de una comisión internacional, con el fin de evitar un golpe de Estado y una convulsión social con consecuencias impredecibles para todo el país.


PATRICIA RODAS Y “LOS PATRICIOS”

Zelaya habría comenzado su administración sobre la base de una fuerte confrontación entre Carlos Flores Facussé y su equipo, liderado por Patricia Rodas. En los días previos a las elecciones de noviembre de 2005 -las que Zelaya ganó- corrió el rumor de que las diversas encuestas daban una distancia de nueve puntos a favor del candidato nacionalista, Pepe Lobo, y se miraban venir los ajustes de cuentas al equipo del candidato liberal Zelaya.
Flores Facussé habría reunido a los “patricios” en su propia residencia y les habría dejado establecido que si los liberales perdían las elecciones, la responsabilidad recaería sobre ellos y, por consiguiente, el partido se reestructuraría excluyéndolos a ellos.
También se dice en diversos círculos políticos que la lideresa del equipo de Mel Zelaya, Patricia Rodas, tendría al menos dos razones de peso para impulsar su ideología desde el Partido Liberal e imprimirla en el Estado hondureño. Una, liberar al partido. Para la última hija del caudillo liberal Modesto Rodas, liberarlo era enfrentar al impostor Flores Facussé, llamado así, porque el padre de éste, Oscar Flores, siendo del gabinete del gobierno de Ramón Villeda Morales, habría traicionado al candidato y seguro sucesor en la presidencia, Modesto Rodas, confabulándose con los militares en el golpe militar del 3 de octubre de 1963, truncando así el seguro camino a la Presidencia del padre de Patricia. Segunda razón: una vez liberado el Partido Liberal del “impostor”, el objetivo sería avanzar hacia la consolidación de un partido que retomara las luchas y demandas del movimiento popular que habían quedado frustradas en la década de los 80.

LAS ALIANZAS DE MICHELETTI

Para echar a andar este plan, el equipo de Zelaya logró un acercamiento, que se convirtió en alianza con su correligionario liberal, Roberto Micheletti. Mel le aseguró la presidencia del Congreso Nacional y Micheletti se comprometió a apoyar todas las iniciativas de ley que presentara el Ejecutivo, comenzando con la ley de participación ciudadana y la ley de transparencia.

La primera fue aprobada el día en que se inauguró la legislatura y se eligió Presidente del Congreso a Micheletti en una enconada y difícil negociación, tanto entre los liberales como entre liberales y nacionalistas. Pero, mientras Micheletti estrechaba una mano a Zelaya, con la otra se asía a la sólida mano de Flores Facussé, quien también lo apoyó para la presidencia del Congreso a cambio de que Micheletti apoyara para la vicepresidencia a Lizzie Flores. En esos momentos, Micheletti contó con el apoyo de Flores Facussé y del propio ex-Presidente Rafael Leonardo Callejas para llegar a ser candidato a la Presidencia de la República, con la condición de reformar la Constitución para eliminar los artículos pétreos.


DOS AÑOS DESPUÉS:BUSCANDO A CHÁVEZ

El equipo de gobierno de Zelaya contó desde el inicio con la desconfianza enconada de Flores Facussé y de los sectores afines, incluyendo la embajada de Estados Unidos, particularmente del entonces embajador Charles Ford.

En el primer año, Mel Zelaya y su equipo se esforzaron por ganarse la simpatía de los sectores de la derecha hondureña y de la embajada de Estados Unidos, así como por mantener distancia del movimiento popular hondureño. Al no lograr con las distancias las simpatías deseadas y buscadas, el equipo de Zelaya buscó, a partir de su segundo año, alianzas entre otros sectores con quienes compartían ciertas afinidades ideológicas: en los años 80 varios miembros del equipo de Zelaya habían incursionado en las luchas de los movimientos estudiantiles, de la izquierda radical hondureña y de la izquierda centroamericana, caribeña y latinoamericana.
Aunque era Patricia Rodas quien tenía y mantenía relaciones con los cubanos, los nicaragüenses y venezolanos, desde mucho antes de la campaña electoral, fue hasta el segundo año de la administración de Zelaya cuando éste avanzó con firmeza hacia el establecimiento de una alianza con el bloque latinoamericano liderado por Hugo Chávez.

FUERTE DENTRO DEL ALBA,AISLADO NACIONALMENTE

Esa alianza se sellaría públicamente en Managua el 19 de julio de 2007, en el aniversario de la revolución sandinista, dos días después que la policía nacional reprimiera violentamente, y por orden directa de Zelaya, una manifestación con participación de comunidades cristianas, entre ellas de varios sacerdotes, en la zona occidental del país. Con la toma de carreteras demandaban una nueva ley de minería.
De julio de 2007 en adelante, los acontecimientos se aceleraron: los acuerdos con Petrocaribe, la firma de incorporación de Honduras al ALBA, acuerdos del gobierno con dirigentes de organizaciones populares, los tractores venezolanos, programas educativos y de salud con Venezuela y Cuba… Cuanto más acercamiento se establecía con los países del ALBA y cuantas más decisiones se tomaban con dichos países, más crecía la confrontación y la distancia con los sectores de poder, tanto dentro del Partido Liberal como del Partido Nacional, con los empresarios del turismo y de las comidas rápidas, con maquiladores, con la industria de las medicinas, con la banca, con propietarios de los equipos de fútbol y de los medios masivos de comunicación, con la embajada de Estados Unidos y con la jerarquía católica de la capital.

ESTRELLADOS CONTRA UN ESPEJISMO

Desde la campaña electoral que llevó a la Presidencia a Mel Zelaya, su equipo lo tenía claro: buscaban el control del Estado no por cuatro años, sino por un tiempo prolongado que permitiera, desde su lógica, impulsar transformaciones económicas y sociales profundas. Con la alianza y los compromisos establecidos con Hugo Chávez, la decisión se consolidó.
Sin embargo, en la medida en que afianzaban la alianza externa con Chávez, fueron confiando cada vez más en la fuerza de la dirigencia de un movimiento popular que nunca existió, al tiempo que descuidaban el trabajo territorial dentro del Partido Liberal. El poder y la fortaleza que les transmitía Chávez estaban en proporción inversa al poder y fuerza que perdían al interior del país. La alianza con Chávez provocó en el equipo de Zelaya un espejismo. La sed de poder y de control del Estado les ancló en un espejismo político, ante el que se fueron estrellando, especialmente a partir de 2009. Todo acabó en el estallido crítico del domingo 28 de junio.
Los dirigentes del liberalismo lograron excluir al equipo de Mel de la dirección partidaria. A finales de 2008 cada quien ya tenía posiciones y estaban muy bien atrincherados. Por un lado, estaba Mel y su equipo apoyado por Chávez y la dirigencia del movimiento popular. Y por otro, Flores Facussé con su alianza política con Callejas y el sector más duro del empresariado, con sus fuerzas mediáticas y con el respaldo, al menos moral, de la jerarquía de la iglesia católica de Tegucigalpa.


SÓLO QUEDABA LA CUARTA URNA

En abril de 2009, el control del Partido Liberal quedó en manos de Flores Facussé con la práctica expulsión del sector de Zelaya. Los “patricios” ya habían perdido su lucha por controlar la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público. El año 2008, ya el Comisionado de Derechos Humanos había sido electo con el apoyo incondicional de Flores Facussé.

En enero de 2009, cuando el equipo de Zelaya observó que el control de la Corte Suprema se le iba de la mano, intentó una ruptura constitucional, colocando en el Congreso tanquetas bajo la dirección del entonces Ministro de Defensa Tito Mejía, uno de los más ciegos y obcecados promotores de la continuidad del equipo de Zelaya en el control del poder del Estado.
Una vez excluidos del Partido Liberal, y sin controlar ninguna de las instancias del Estado, a excepción de la Casa Presidencial, el equipo de Mel Zelaya se decidió por convocar a una Cuarta Urna que eligiera una Constituyente para redactar una nueva Constitución.
Cambiar los artículos pétreos de la Constitución fue un propósito político que Flores Facussé y Callejas venían promoviendo desde 1992. Pero una reforma que significara perder el poder y entregarlo a fuerzas adversas y, para colmo, en alianza con Hugo Chávez, no se podía permitir. El empresariado, conducido primordialmente por los árabes y por los criollos de la antigua Tegucigalpa -seguramente la oligarquía más conservadora y mezquina de Centroamérica- no podía permitir que se abrieran los mercados nacionales a la competencia con capitales brasileños, venezolanos, cubanos, chilenos, argentinos, especialmente en campos tan lucrativos como el de las patentes de los medicamentos, el combustible, la banca, la importación de vehículos y la comida rápida.

SÓLO UN MILÍMETRO, NO CIEN KILÓMETROS

El grupo de Zelaya se fue convirtiendo en un dolor de cabeza para quienes han usado al Estado y sus bienes como su patrimonio, y se han amparado en el Estado para sus beneficios particulares.
La propuesta de Zelaya no significaba un cambio drástico para el país. Era una pequeña apertura a otros mercados, lo que comprometía a los sectores empresariales más fuertes. Esta “amenaza” sólo significaba que los grandes empresarios y los políticos tradicionales cedieran un milímetro en sus privilegios. Pero se alarmaron tanto que lo han presentado como si se les obligara a ceder cien kilómetros. Y no sólo dieron el golpe de Estado, sino que ahora están demandando que se les otorguen otros cien kilómetros de privilegios, además de los que ya tenían antes de la administración de Zelaya.

El equipo de Mel Zelaya se lanzó a una empresa creyendo contar con unas fuerzas que en los hechos estaba muy lejos de tener. Menospreció a las fuerzas enemigas, que controlan casi todos los hilos de la política, de la economía, de los medios de comunicación y manejan ideológica y religiosamente casi toda la vida del país.

QUIÉNES TRAMARON Y APOYARON EL GOLPE

A lo largo de todo el período de su administración, una alianza política-empresarial-militar-mediática-eclesiástica se fue configurando en oposición a Zelaya y su equipo. Se consolidó sólo en los últimos dos años de gobierno. Los líderes de esta alianza son Flores Facussé, en un muy primer lugar; Jorge Canahuati, propietario entre otras empresas de los diarios “El Heraldo” y “La Prensa”; Rafael Leonardo Callejas y el sector más duro del Partido Nacional; las familias Ferrari-Villeda-Toledo, propietarios entre muchas otras empresas, de los medios HRN y TN-5; Miguel Facussé Barjúm; Fredy Nasser; la familia Andonie; propietaria de Audiovideo (Radio América) y según diversas versiones, con el control de las patentes internacionales de medicamentos, junto con Kafati y sus industrias Finlay; la familia Kafati, que con toda la industria en torno a Intur administra la patente de las comidas rápidas; las familias Atala, Lamas y otras similares, que controlan el mundo del comercio y el capital árabe hondureño; los veteranos oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas de la sexta, séptima, octava, novena y décima promoción, particularmente Santos Isaac Aguilar, Eric Sánchez, el Tigre Amaya, y los oficiales expertos en Seguridad Nacional Billy Joya y Alexander Hernández, quienes en su momento apoyaron la candidatura de Mel Zelaya como “brazos derechos” de Micheletti.

Estos sectores nacionales contaron con el respaldo directo y eficiente de los sectores políticos de Estados Unidos que tuvieron el control de la seguridad nacional desde el Pentágono en la administración de George W. Bush, particularmente John Dimitri Negroponte y Otto Reich. Para éstos, la lucha, no es contra Mel Zelaya, sino fundamentalmente contra el peligro geopolítico que para la región significa Hugo Chávez, el Fidel Castro del siglo 21.


LOS DILEMAS DE WASHINGTON

Los golpistas nunca se esperaron un rechazo internacional unánime al golpe. Pudieron prever una semana de confusión, mientras se acomodaban las piezas y se daba una sólida argumentación a través de una ofensiva diplomática. Previeron que el rechazo contra ellos se reduciría a mediano plazo al bloque del ALBA.

El gobierno de Estados Unidos se encontró desde el inicio atrapado entre el rechazo a la acción golpista y la presión de la derecha más dura apoyando a los golpistas. Condenando el golpe, se inclinó por buscar una salida que significara el mal menor.

Obama dijo con claridad desde el primer día que, a pesar de no tener simpatía por el gobierno de Zelaya, respetaba a los gobernantes que habían sido elegidos por su pueblo. Washington ha estado jugando entre dos posibles escenarios de solución a la crisis. O por un retorno de Zelaya sin cuartas urnas y sin poder, que no es más que un retorno al escenario anterior al 28 de junio, pero sin las propuestas de reformas y la Constituyente de Zelaya, propuesta que sostienen los acuerdos de San José de Oscar Arias. O, si esto no funciona, Washington no estaría viendo con muy malos ojos una especie de “tercería”: que salga de escena el poco presentable Micheletti, se nombre al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, se adelanten las elecciones y haya un compromiso de las Fuerzas Armadas de respetar a las autoridades electas.

En el primer escenario se sitúa actualmente el propio Flores Facussé y el Departamento de Estado de Estados Unidos. Pero es un escenario rechazado por el resto de la alianza golpista, con el argumento de que una vez reintegrado Zelaya, se empoderaría con mayor fuerza, esta vez con el respaldo militar de Chávez, y así avanzaría con mayor vigor hacia un dictadura política Zelaya-Rodas-Chávez.
Para la alianza golpista sin el florismo, el escenario único que estarían dispuestos a aceptar es el segundo: un régimen de facto sin Micheletti y un adelantamiento de las elecciones, en las cuales el Partido Nacional se alzaría con una victoria que allanara el camino para un gobierno que en los próximos cuatro años ponga las sillas y los muebles en orden, después que los liberales las destartalaron.

NUESTRAS FRÁGILES DEMOCRACIAS

Después de más de un mes de régimen de facto, la comunidad internacional sigue firme en su rechazo al golpe y han pasado de las acciones diplomáticas a las sanciones económicas. Para la comunidad internacional el único escenario válido es el propuesto por los acuerdos de San José. No aceptan bajo ninguna circunstancia un gobierno que siga poniendo en cuestión las democracias latinoamericanas. Los gobiernos latinoamericanos -y con ellos, los gobiernos europeos-, no pueden aceptar otra salida ni menos justificar un golpe de Estado. Bien saben que las actuales democracias se sostienen sobre bases institucionales muy frágiles. Si se consolida este golpe, se podrían estar fraguando nuevos golpes de Estado, sino en Guatemala, El Salvador, Ecuador, Bolivia, Paraguay, entre los más vulnerables.

El grupo del ALBA y Mel Zelaya se aferran a un tercer escenario: el reintegro de Zelaya, seguir impulsando la Constituyente, castigo para los golpistas y celebración de las elecciones con la Cuarta Urna.

Existe una extendida valoración en torno a que la fragilidad de las democracias de América Latina se evidenció justamente en Honduras, el eslabón más débil, y que esta ruptura no afecta solamente a Honduras, sino que en nuestro país se responde hoy a la pregunta de quiénes controlan las democracias y cuál seguirá siendo el papel de Estados Unidos, de las fuerzas armadas, de la empresa privada, de la izquierda, de la sociedad civil y de las iglesias en las sociedades nacionales, en las economías nacionales y en las latinoamericanas.


¿DOLORES DE PARTOO DE AGONÍA?

No existen escenarios ideales para la salida de la actual crisis. A lo sumo, uno se puede aventurar a sugerir escenarios posibles o deseables. No hay escenario ideal porque cualquiera que sea la salida inmediata a la crisis, se topa con un país sin institucionalidad.

Las instituciones están en la mayor de sus precariedades. Ni los partidos políticos, ni el Congreso, ni la Corte Suprema, ni el Ministerio Público ni el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos tienen credibilidad para sostener el Estado de Derecho. Hemos llegado al momento de la democracia formal fracasada, lo que se expresa en la plena ausencia de institucionalidad. Todo está finalmente subordinado a las arbitrariedades de los dirigentes de los partidos políticos o a los intereses de la gran empresa privada.

El modelo bipartidista ha colapsado. El periodista y analista Manuel Torres Calderón, lo dice con una figura que ilustra muy bien la cuestión: “Lo que estamos viviendo es muy doloroso y trágico. Lo que tenemos que preguntarnos es si esto que vivimos son dolores de parto, de algo nuevo que está por nacer, o si son dolores de agonía, de algo que viene muriendo y que hoy está en los estertores de la muerte”.

El período de la democracia representativa o tutelada, que se inició en 1982, llegó a su fin el 28 de junio. Manuel Torres es del criterio que eso de la “sucesión presidencial”, con la que argumentan los golpistas para justificar la acción violenta del 28 de junio, es similar a lo que ocurrió el 27 de enero de 1982. Entonces, el traspaso de poder de los militares a los civiles no fue la ruptura entre un modelo militarista hacia uno civilista. Fue una verdadera sucesión presidencial en la cual se pasó el poder patrimonialista del Estado de los militares a los políticos.

NO SÓLO CON LOS GOLPISTAS Y LOS GOLPEADOS

Lo que hoy podría estar ocurriendo con este golpe no es tanto esa sucesión, sino una fractura, que puede convertirse en ruptura si los sectores de la sociedad hondureña convierten esta coyuntura en una oportunidad para construir una propuesta que de verdad rompa con la concepción patrimonial del Estado, que es lo que está en la base del golpe de Estado.
Nos encontramos con todo caído, y ante un dilema inevitable: o se recupera una propuesta de democracia, desde un pacto social y político con la participación de nuevos actores, o avanzamos hacia un nuevo período definido por el autoritarismo y controlado por fuerzas que van más allá de las instituciones públicas reconocidas.
En este momento, nos encontramos en una encrucijada altamente peligrosa, o en una especie de “equilibrio catastrófico”. O se busca una salida que no sea sólo con negociaciones entre los sectores golpistas y los sectores que fueron golpeados, o se avanza hacia una descomposición social y política con consecuencias impredecibles.

¿HASTA CUÁNDO?

El movimiento social puso su confianza en Mel Zelaya y Mel Zelaya puso su confianza en el movimiento social. Ambos han quedado estupefactos, porque no calcularon la fuerza y la capacidad de acción de la extrema derecha política y económica de Honduras y de Estados Unidos. Tampoco calcularon sus propias debilidades. Hoy buscan reagruparse y afianzarse con el respaldo de sectores descontentos del Partido Liberal, con sectores organizados en los territorios, y con la alianza con Chávez y la comunidad latinoamericana.
Es imposible que el gobierno de facto se haya sostenido durante un mes de rechazos y resistencias internas y, sobre todo, con tanto repudio de la comunidad internacional, sin el respaldo activo de los sectores políticos y económicos más fuertes del país y sin el respaldo activo de sectores muy bien situados en las instituciones de Estados Unidos.
Existen sospechas de que el golpe no sólo ha sido sostenido por el capital limpio de los grupos empresariales, sino también por grupos que ya han financiado antes actividades políticas y que están interesados en aprovecharse de la crisis actual para lavar muchos de sus activos.

¿QUÉ ESPERAR DE LAS ELECCIONES?

La demanda fundamental reside en la restitución del orden constitucional, y por lo mismo, en la renuncia del régimen de facto. Ésa es la condición sin la cual no se puede esperar nada que no sea creciente y continua inestabilidad política y social. El régimen de facto tiene en las próximas elecciones el espacio fundamental para su existencia coyuntural.
Sin embargo, ya lo comenzaron a decir algunos gobiernos: no sólo no se reconocerían las elecciones, sino que tampoco se reconocería al gobierno que surja de elecciones celebradas en el marco de un régimen de facto, porque inevitablemente sería también un gobierno de facto...
¿Qué esperar de esas elecciones? Pueden ser un factor que agilice el proceso, no sólo hacia la restitución de la legalidad, sino a la transformación del país. Pero también pueden ser un factor utilizado por sectores antidemocráticos para justificar un régimen de creciente autoritarismo. Las elecciones por sí mismas no resolverán la crisis. Son parte de la crisis, y no por ser elecciones son necesariamente fuente de democracia. La demanda por restituir la legalidad es apenas una condición previa para comenzar a andar en el difícil y largo camino por enfrentar las causas que están en la base de la crisis política actual.

LA BASE DEL GOLPE: UN ESTADO PATRIMONIAL

Tenemos que aceptar que ésta no es una coyuntura de inestabilidad. Es un período de inestabilidad que no se resuelve con autoritarismo ni con represiones o echando los balones hacia Venezuela o Estados Unidos. La crisis comienza con la restitución de la legalidad constitucional. Pero se ha de ir avanzando para reflexionar y actuar ante los graves problemas de inequidad, producción, ruptura del tejido social y ante los desafíos culturales, políticos y éticos.
La política tiene que ser transformada. No puede seguir siendo la misma política patrimonial, productora de caudillos, de corrupción y de impunidad. Por muchas que sean las argumentaciones jurídicas para justificar la violación del Estado de Derecho, en este asunto se engaña el que quiere. Con este golpe de Estado ha quedado ratificado que en nuestro país llevamos 28 años de tener la ley subordinada a la política y específicamente, subordinada a unos pocos políticos y altos empresarios, que se mueven únicamente por la ley del más fuerte.

Ahí reside la fuente de la corrupción y de la impunidad que cristalizaron en el golpe de Estado, una fuente permanente de corrupción e impunidad. Políticos que llevan cerca de treinta años en el Congreso o transitando de un ministerio a otro, confirman la concepción patrimonialista del Estado. Son los golpistas de hoy. Esta concepción de la política es la que debe ser transformada, si es que queremos convertir esta crisis en ruptura y no en una simple sucesión coyuntural.
Que unos señores políticos y pudientes comenzaron a tener miedo de que les arrebataran su patrimonio, es decir, el Estado, es lo que estuvo en la base del golpe. Actuaron exactamente como propietarios del Estado, haciendo uso de todos los recursos, comenzando por poner a su favor las leyes con el fin de impedir que nadie, que no sean ellos, maneje para su gusto y antojo el Estado con todos sus bienes.
Si la corrupción la entendemos como el uso perverso de los bienes para provecho particular, sea personal o grupal, la concepción del Estado como patrimonio de un reducido sector de políticos y de empresarios, es un acto permanente de corrupción. Y el golpe de Estado -que obliga a toda la sociedad a obedecer a un régimen impuesto por la fuerza- es la cristalización suprema de ese acto de corrupción.

LA NECESARIA PALABRA DE LA IGLESIA

Con una palabra firme contra el régimen de facto, es urgente sostener un llamado al diálogo con la participación de otros sectores que no sean sólo los del bipartidismo. Para esta tarea, la jerarquía católica ha perdido irremediablemente su papel moral de animación del diálogo por su explícito apoyo político decantado hacia el sector golpista. Lo único que restituiría en parte su credibilidad no es su silencio, sino que sus obispos, desde su autonomía, reconozcan humildemente que en aquella ingrata comparecencia del Cardenal Rodríguez no existía consenso del episcopado y que, en nombre de muchísima gente de buena voluntad, hagan una exhortación al régimen de facto a que renuncie, como un paso necesario para iniciar el largo y difícil camino de la reconciliación nacional.
Seguir manteniendo la apariencia de una unidad que no existe es hacerle más daño a la Iglesia. En ocasiones como las que vivimos, es mucho mayor bien para la Iglesia la honradez para con la sociedad, aunque ello signifique que salgan a la luz divergencias en asuntos políticos -que no de fe ni de doctrina-, que mantener tapados los conflictos internos a costa de continuar alimentando ambientes de confusión y de dobles morales, siempre malos ejemplos para una ciudadanía necesitada de una palabra de verdad y de consuelo.


UN ACUERDO CON MEDIACIÓN INTERNACIONAL

Al no existir instancias acreditadas y creíbles en el país, necesitamos la presencia mediadora internacional. Lo deseable en este momento es lograr una negociación política antes de cualquier ingreso abrupto al territorio nacional de Mel Zelaya. Lo deseable es lograr un acuerdo negociado para su ingreso en el marco de un gobierno:
– Que garantice las elecciones de noviembre.
– Que redefina y negocie la ocasión y el tiempo para discutir en torno a una Constituyente, seguramente para un futuro no menor de un año después de la sucesión presidencial de enero del 2010.
– Que dé las garantías para una participación de las candidaturas independientes aceptadas por el TSE en iguales condiciones a las que ya tienen los candidatos de los partidos políticos.
Y que exista el compromiso político de que el siguiente gobierno:
– Convocará a un espacio nacional de búsqueda de consensos para redefinir la modalidad y el proceso de la elección de las autoridades surgidas de elecciones de segundo grado.
– Eliminará la concentración de poderes en el presidente del Congreso Nacional y en las Fuerzas Armadas.
– Y logrará un mínimo compromiso consensuado sobre un plan de desarrollo nacional con instancias de control que garanticen el uso transparente y honesto de los recursos del Estado.
CORRESPONSAL DE ENVÍO EN HONDURAS.

El gobierno golpista miente pero los organismos internacionales lo desmienten



FMI: Honduras no podrá utilizar los 163 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro
7 de septiembre de 2009.-


El Fondo Monetario Internacional dijo que Honduras no podrá utilizar los 163 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (SDR) que forman parte de una inyección más amplia de 250 mil millones de dólares, hasta que el organismo no reconozca al actual regimen golpista.

La emisión de SDR, que se llevó a cabo a iniciativa del G20, busca fortalecer las reservas de los 186 países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI).

"El presente régimen de facto no podrá utilizar esos fondos hasta que no se tome una decisión sobre si el Fondo lidia con ese régimen como el Gobierno de Honduras", indicó el FMI en un comunicado.

Una portavoz del FMI dijo a EFE que el Fondo todavía no ha decidido cuándo se reunirá para decidir si reconoce o no al actual Gobierno de Roberto Micheletti, protagonista de un "golpe de Estado" que derrocó y expulsó del país al presidente Manuel Zelaya el pasado 28 de junio.

El Fondo Monetario Internacional inyectó el pasado 28 de agosto unos 250.000 millones de dólares en los bancos centrales de todo el mundo para potenciar sus reservas de divisas y aumentar la liquidez en el sistema financiero. Además, el 9 de septiembre la entidad distribuirá otros 33.000 millones de dólares.

El SDR es una moneda virtual creada por el Fondo, que administra un pequeño mercado donde los gobiernos la intercambian por divisas de verdad.



La emisión de SDR, que se llevó a cabo a iniciativa del G20, busca fortalecer las reservas de los 186 países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI).


"El presente régimen de facto no podrá utilizar esos fondos hasta que no se tome una decisión sobre si el Fondo lidia con ese régimen como el Gobierno de Honduras", indicó hoy el FMI en un comunicado.



El Fondo Monetario Internacional inyectó el pasado 28 de agosto unos 250.000 millones de dólares en los bancos centrales de todo el mundo para potenciar sus reservas de divisas y aumentar la liquidez en el sistema financiero.


Además, el 9 de septiembre la entidad distribuirá otros 33.000 millones de dólares.
Cada uno de los 186 miembros del FMI recibirá SDR de acuerdo con su cuota de participación en el Fondo.


El SDR es una moneda virtual creada por el Fondo, que administra un pequeño mercado donde los gobiernos la intercambian por divisas de verdad.


En la práctica, para un banco central tener SDR es lo mismo que poseer una divisa fuerte, como dólares o euros, por lo que la recepción de la moneda del Fondo supondrá un fortalecimiento de sus reservas.


A Honduras le corresponden 104,8 millones de SDR que equivalen al cambio actual a unos 163 millones de dólares.


Por lo demás, el Fondo insistió en el comunicado distribuido hoy que el organismo no tiene en la actualidad ningún acuerdo financiero con Honduras.

6/9/09

Aparece Bennaton Ramos entre la ignorancia y el olvido




En medio de la ignorancia y el olvido



Este golpe de Estado está sacando a flote muchas caras que habían escogido mantener un perfil bajo por hechos delictivos cometidos en un reciente pasado. Es indudable que en materia de corrupción se ha llegado muy lejos en Honduras, pareciera que la dignidad no vale para nada y que no hay valores a los cuales agarrarse y, por supuesto –y esto es una corroboración, los mecanismos de control no sirven absolutamente para nada.

Osadías inescrupulosas, los “azos” duran cinco días y después pasan a mejor vida en la más alegre impunidad, en algunas areas la corrupción es casi imperceptible como por ejemplo cuando se “selecciona” entre una y otra compañía para efectuar un trabajo determinado, especialmente en lo que a obras públicas se refiere.

Y hoy, precisamente un contertulio comentaba muy herido que había visto en el noticiero Mi Nación un célebre hondureño dando lecciones de “dignidad” y cuya opulencia, y la de los sujetos que encubrió, estamos pagando en concepto de deuda externa.

No aparentaba la menor inseguridad, al contrario sus interlocutores parecían esperar de sus palabras la confirmación sobre lo que es vivir con pundonor. Protagonizó un vergonzoso hecho, gobiernos atrás, fue culpable de haber recibido una mordida, así le decimos en Honduras al soborno, de unos dos millones y medio de dólares para bajar el impuesto al banano. El soborno no solamente acabó con muchas esperanzas en Honduras sino que hecho por tierra los objetivos de los países exportadores de banano. El “héroe” de este hecho es nada más y nada menos que el sr. Abrahan Bennaton Ramos. El mismo que apareció en mi Nación, el mismo que se negó a autorizar que su cuenta en Zurich fuera investigada por la “Comisión de investigación” aunque la Comisión de Cambio y de la Bolsa de Estados Unidos ya había iniciado acciones contra la United Brands acusándola por haber pagado ese dinero que según la Comisión de cambio estadounidense fue distribuida entre los negociadores hondureños. Estoy hablando del triste caso del Soborno bananero que provocó el suicidio, por vergüenza, del ex presidente de la United Brands. Otro que se negó a dar su autorización para la revisión de su cuenta bancaria en Suiza fue el General López Arellano, el mismo que autoriza la comisión investigadora hondureña.

La comisión al no tener acceso a dos de las cuentas más importantes informó que estaba convencida que el ex Ministro de Economía del gobierno de López fue –cuanto menos- el intermediario de ese soborno. Nada más se hizo al respecto, todo quedó como quedan las cosas en “honduras” en la total impunidad y el único “acusado” el sr. Abrahan Bennaton Ramos estuvo en la cárcel como una semana después de haber pagado una pequeña fianza de 825 dólares hasta que una jugada muy inteligente permitió que fuera amnistiado por Melgar Castro.

El triste cuento nos dice que los protagonistas de estos hechos viven como “honestos” empresarios y nadie nunca jamás les dio molestia alguna, al contrario son reconocidas figuras de lo que significa no sólo la honestidad sino también la rectitud y el trabajo.

Esas son las señales que recibimos los hondureños, se premian actos reñidos con la ley o no se castigan o se trata de esconderlos. La tradición, lamentablemente negativa en Honduras, sienta jurisprudencia.